Mi percepción del sistema
educativo español no es completamente negativa, creo que en parte si cumple la
función de universalizar la infancia, me explico. Hoy en día, aunque no solo
gracias a la educación, ningún niño en España se queda en casa trabajando, o
relegado de la sociedad. La escuela hace que, a priori, tengan la oportunidad
de aprender, de jugar, de dedicar tiempo a simplemente crecer y desarrollarse.
También brinda un espacio para socializar con sus iguales, con toda la
importancia que eso tiene. No hace tantos años, no era así. La condición
socio-económica o problemas de salud, así como diversidades funcionales o
necesidades educativas especiales hacían que muchas personas no tuviesen esa
oportunidad de ir a la escuela, ni de disfrutar plenamente de la infancia.
Pero para mí uno de los
principales fallos hoy en día, es que está demasiado centrada en impartir y
evaluar si se tienen o no conocimientos, saberes teóricos, en muchos casos
alejados de la vida y la práctica del alumnado. Vivimos en una sociedad en la
que casi cualquiera tiene la información en su bolsillo. No puede ser que
sigamos basando el sistema educativo en el aprendizaje de memoria de hechos históricos,
fórmulas matemáticas y hasta pretendemos aprender idiomas con el mismo método.
Donde nos preocupan más las notas que los aprendizajes en sí.
Tampoco me gusta la gran presión que
existe con las evaluaciones, que además, poco o nada dicen, a niñas y niños. Tengo
un 5 en matemáticas, pero… y eso ¿qué significa, se dividir o no? ¿He comprendido
la lógica de los problemas? ¿o he aprendido de memoria el procedimiento?
Y sin olvidar el efecto secundario
que esas etiquetas “las notas” tienen en las personas a medida que van
creciendo, en su autopercepción, autoconfianza y autoestima. No es poco
habitual, por ejemplo cuando se hablar de lo mal que se le da a las personas
españolas hablar otro idioma resaltar que muchas veces es vergüenza lo que hay
detrás.
Por otro lado, la falta de
personal, un ratio muy elevado de alumnado por aula, hace que no pocas personas
tengan que acudir a clases particulares, si pueden permitírselo, o sus madres y
padres hagan las veces, si pueden y saben. O entonces empiece a haber un
retraso que será más y más grande como una bola de nieve complicada de
levantar, mes tras mes, curso, tras curso.
En cuanto al sistema inglés, me
voy a centrar en las etapas infantiles, y en algunas características específicas,
que a mi juicio son importantes. No tanto por el procedimiento en sí (que
podría ser diferente), sino porque marcan un carácter determinado, La búsqueda del desarrollo
personal, de habilidades y competencias positivas del alumnado, no tanto como
la acumulación de conocimientos y saberes.
Una de mis principales críticas
al sistema educativo español es la incapacidad que tiene para reducir las desigualdades
socioeconómicas y culturales. No es completamente gratuito, compra de libros,
material, ropa, zapatos, ropa deportiva, etc. Las salidas, excursiones, la
celebración de los cumpleaños, los regalos, el disfraz en Halloween, etc. Lo
que se convierte en un gran esfuerzo para cualquier familia media mileurista.
En la actualidad, con el auge del
consumismo y la popularización de las marcas, existen presiones sociales por lo
que se viste y lo que cuesta. Denotando poder adquisitivo, estar o no a la moda,
la clase social a la que se pertenece… Lo cual se va a reflejar en el colegio, dándo
importancia al estuche que llevan, a la ropa que llevan… pudiendo generar, en
algunas ocasiones, discriminación y aislamiento social.
En el Inglaterra, van con ropas
uniformadas pero no son uniformes, se pueden adquirir en cualquier tienda o
supermercado(a un precio muy asequible, algo bueno tenía que tener el
consumismo). Cada colegio decide los colores a vestir, comparten color de parte
de arriba y de abajo y pueden variar modelo, por ejemplo rojo y gris o azul y
negro, y podrán llevar chaquetas, jerséis, camisetas, polos, faldas, pantalones,
vestidos, etc, cada cual elegirá que llevar.
No necesitan comprar libros, no
hay una carga tan grande de asignaturas y es el colegio el que proporciona el
material a utilizar.
Los deberes consisten en pequeñas
tareas, cada día una, a las que tendrán q dedicar muy poco tiempo, deletrear
unas palabras, leer un cuento sencillo, realizar algunas operaciones
matemáticas.
El número de profesorado por aula
es superior, hay un titular y dependiendo del número de alumnos así de
ayudantes.
En los colegios infantiles hay un
equipo psicosocial que realiza apoyo al alumnado y a la familia.
No existen las notas como un
valor, será una evaluación sobre las competencias y habilidades de la niña o el
niño, resaltando las que ha alcanzado y en qué nivel (positiva) y nombrando
aquello en lo que tiene que mejorar, con indicaciones concretas de que hacer
para conseguirlo. No un inespecífico número.
La educación está más centrada en
el desarrollo personal e individual de cada alumno y se hace énfasis en
trabajar la seguridad y el sentimiento de autoeficacia. Muy importante sobre
todo a la hora de encararse a dificultades nuevas, a medios hostiles, a nuevos
retos, etc. Y que tendrá mucho que ver, en mi opinión con esa seguridad y
confianza que más tarde en la educación superior muestran los alumnos ingleses,
al contrario de los españoles.
Lo más positivo, para mí de la
educación inglesa es que genera personas con una visión positiva de sus
capacidades, de sus habilidades y de sus posibilidades. Esto le servirá en el
mundo adulto para enfrentarse a infinidad de problemas y de ambientes con
confianza y seguridad, tan importante, sobre todo en el mundo adulto y laboral
para tener éxito. Mucho más allá que tener contenidos teóricos.

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