La calidad de la educación hoy en
día, está muy cuestionada. ¿Porque este cuestionamiento incesante, que parece que nunca tiene solución?
Por un lado por la búsqueda
constante de mejora para alcanzar un educación ideal y por otro lado por los
grandes fracasos a los que tiene que hacer frente; altas tasas de abandono
escolar, dificultad para adaptarse a las personas con necesidades específicas,
poca utilidad de lo aprendido en la vida cotidiana y laboral, desmotivación…
Desde la educación prohibida y
los modelos educativos alternativos cuestionan este modelo oficial. En primer
lugar es una escuela que surgió con la sociedad industrial, que en ese momento dio
respuesta a unas necesidades que ya no están vigentes. Es una escuela
masificada, lo mismo para todos, orientada a producir trabajadores, que fomentan
la disciplina, la obediencia, el esfuerzo, el aprender a hacer tareas
mecánicas, repetitivas, automáticas sin cuestionar.
Sin embargo sabemos que el aprendizaje
humano es un proceso natural, y se da de una manera muy distinta, en un
ambiente de estimulación, donde tenga cabida la curiosidad, la experimentación,
el ensayo y error, la motivación por descubrir...También se aprende a través de
modelos y a través de condicionamiento. Y es un camino lleno de diferencias
individuales en el que cada niño tiene un desarrollo diferente.
Entonces, ¿porque seguimos
basando el aprendizaje escolar a penas en el modelo conductista? es decir, modelando,
dirigiendo la conducta hacia el resultado que se quiere conseguir, ya sean el
aprendizaje de unos contenidos, las
calificaciones o una titulación. Para ello se siguen utilizando la normas
(disciplina), la enseñanza estándar (a todos lo mismo), desde la obediencia y
la creencia (se enseñan verdades ya sabidas, una parte, la que la sociedad decide
que son necesarias aprender). Como decían en la película se enseña al niño para
que se adapte a la cultura. ¿No es eso perpetuar el sistema? Con lo bueno y con
lo malo, con lo que nos gusta y con lo que no. En las últimas décadas se ha
cuestionado mucho esto, y se ha incluido la educación en valores, pero se han
incorporado en forma de contenidos, se habla de educar en equidad de género. Se
hace desde la teoría, aunque no se tiene en cuenta la hora de elaborar un currículo que incluya la historia el feminismo, por poner un
ejemplo, ya que alguien, un sistema, no lo considera importante. O se habla de
educar en la paz, de nuevo en la teoría, porque el ambiente en las escuelas
muchas veces es hostil, ya que se te cuestiona tu comportamiento, tu
pensamiento y se te pone una etiqueta, un valor. Los valores son actitudes, no son contenidos teóricos,
son aprendizajes explícitos y no se enseñan si no con la práctica propia y el
modelo de los principales referentes entre los que están la familia y el
profesorado.
Me ha resultado muy interesante
el enfoque de la película y todas las cuestiones que plantea y sobre todo el
hecho de que existen alternativas, que llevan años funcionando y que además funcionan,
con buenos resultados. Las personas que pasan por esas escuelas se muestran
satisfechas con los años que estuvieron en las mismas, así como a medio-largo
plazo para conseguir resultados adecuados en las exigencias de la sociedad.
Me quedo principalmente con dos
reflexiones, la necesidad de adecuar los sistemas educativos a la naturaleza
del aprendizaje y la de incluir el amor y la emociones como parte del mismo.
Existen alternativas y esperanza para realizar educación de calidad.
Hola Eva
ResponderEliminarMe ha gustado mucho la forma de entender el blog... la idea de la semilla es muy buena... a veces sólo vemos a los labradores como personas que siembran y cosechan y nos olvidamos de todos los cuidados intermedios y los riesgos que, por muchos seguros que suscribas, no te libran de ningún disgusto.
Espero que mi experiencia pedagógica no hayan entrado en demasiados conflicto con tus conocimientos psicológicos.
¡Buen trabajo!